Punto Estrella a Crochet: El Relieve que Convierte Tu Tejido en Arte
El punto estrella a crochet es uno de esos motivos decorativos que, una vez lo ves tejido, quieres repetirlo en todo lo que hagas. Su textura cerrada, con un relieve marcado y un dibujo que recuerda a pequeñas estrellas o espigas unidas entre sí, convierte una labor sencilla en algo que se mira y se toca con placer. No es un punto de calados ni de encaje, es todo lo contrario: un tejido compacto, con cuerpo, denso y casi sin agujeros, muy vistoso incluso en los proyectos más humildes.
Lo que define al punto estrella es su mecanismo interno. Se forman varias hebras sacadas de puntos consecutivos, todas ellas se mantienen en el ganchillo al mismo tiempo, y se cierran juntas con una sola lazada. Ese cierre convergente crea el relieve característico. Después, una cadeneta fija el cierre y forma lo que se llama el ojo de la estrella, ese puntito redondo que le da el aire inconfundible al motivo. Es la parte que más se nota visualmente y la que más teje cuenta al seguir el patrón.
Para tejerlo solo necesitas dos habilidades básicas: saber hacer cadenas y saber sacar lazadas. Lo único verdaderamente nuevo es aprender de dónde se sacan las cinco hebras de cada estrella y cómo cerrarlas juntas sin que se te escape ninguna. Si dominas esos dos movimientos, el punto estrella está al alcance de cualquier persona que ya haya tejido unos cuadrados de punto bajo.
El patrón se organiza en pares de vueltas que se repiten: una vuelta de estrellas y una vuelta de retorno. Esa alternancia es todo el secreto. Una vez memorizadas esas dos filas, el tejido avanza solo, como un reloj. No hay sorpresas, no hay vueltas extrañas, no hay que consultar el patrón cada tres filas.
En cuanto a dónde usarlo, el punto estrella se luce muchísimo en proyectos donde interesa un tejido decorativo, cálido y con textura. Mantas y plaids, bufandas y cuellos, gorros y complementos de invierno, cojines y fundas, bolsos, mantelitos individuales, prendas de crochet con relieve. Gracias a su estructura compacta, luce especialmente bien con hilos lisos y colores claros que dejan ver el dibujo sin interferencias.
Los materiales importan mucho aquí. Se recomienda lana o algodón semigrueso de color claro y liso, porque en hilados oscuros o matizados la estrella se pierde entre las sombras del propio hilo. Conviene usar un ganchillo medio número más grande del que se usaría normalmente con ese hilo, ya que el punto es denso y tiende a apretarse más de la cuenta. Unos marcadores de puntos, tijeras y una aguja lanera para rematar completan el kit básico.
La base del patrón se monta con un número par de cadenetas más algunas extra, o bien un número impar más una, según la fuente. Para practicar, bases de 21, 23 o 25 cadenetas van muy bien, o una base en múltiplo de 2. La primera fila es la que prepara todo lo demás: se tejen puntos bajos o medios puntos sobre esa cadena base, creando la estructura donde se apoyará la primera vuelta de estrellas.
La primera estrella se hace introduciendo el ganchillo en la segunda cadena contando desde el ganchillo. Se toma hebra y se saca, y se repite la operación en los siguientes puntos hasta acumular cinco o seis bucles en el ganchillo. Después se toma hebra y se cierran todos los bucles juntos de una sola pasada. Y ahí llega la cadeneta que forma el ojo de esa primera estrella.
Para la segunda estrella y las siguientes la secuencia cambia. Se introduce el ganchillo en el ojo de la estrella recién cerrada y se saca hebra. Luego se saca hebra del costado o última hebra de la estrella anterior, después de la base de esa misma hebra, y a continuación de las dos cadenas siguientes de la base. Se acumulan cinco lazadas, se cierran todas juntas y se hace la cadeneta-ojo. Esa secuencia se repite de asterisco a asterisco hasta el final de la vuelta.
Al terminar la vuelta de estrellas conviene rematar con un punto bajo o medio punto alto en la última cadena libre, para que el borde quede parejo. Es importante revisar que la hebra final de ese punto quede en la misma cadena de giro, porque la primera y la última estrella de cada vuelta son las que más suelen torcer el borde de la labor.
La vuelta de retorno se hace girando la labor, montando dos cadenetas y tejiendo dos puntos bajos o medios puntos altos dentro del ojo de cada estrella de la vuelta anterior, terminando con un punto en la cadena de giro. Esta vuelta fija la forma de las estrellas y prepara la siguiente fila decorativa. Es la vuelta que da aire al tejido, que le quita rigidez y le permite caer.
La siguiente vuelta de estrellas comienza con tres cadenetas, se gira la labor y se sacan las hebras de las primeras cadenetas igual que al principio. Las estrellas nuevas se apoyan sobre los puntos de la vuelta de retorno. A partir de ahí, el patrón completo es simplemente alternar una fila de estrellas y una fila de retorno hasta alcanzar el alto deseado. Al final se remata pasando la hebra por el último punto.
“Ganchillo medio número más grande del habitual: evita que el tejido apriete y quede como cartón.”
Dato clave