Punto bodoque en crochet: la técnica completa para crear relieve en tu tejido
El punto bodoque, también llamado popcorn, palomita, mota, pipoca, pochoclo, cotufas o crispetas, es uno de esos puntos fantasía del ganchillo que enamoran a primera vista. Y es que su nombre en inglés, popcorn, viene de la similitud visual con las palomitas de maíz, porque al tejerlo obtenemos una pequeña bolita o esfera que sobresale del tejido plano. En español lo llamamos bodoque precisamente por ese relieve redondeado que produce en la labor, y su símbolo en los patrones de crochet muestra varios palitos de punto alto unidos por la base y rematados con una pequeña corona en la parte superior, que representa el punto raso de cierre.
Lo primero que hay que entender es qué es realmente este punto. Es, en esencia, una agrupación de varios puntos altos (varetas) tejidos todos en el mismo punto de base, cerrados de forma individual, y que al final se unen entre sí por el primero y el último. Ese cierre provoca que el conjunto se curve y forme un relieve redondeado, una bolita que le da textura y volumen a cualquier labor. Lo más habitual es tejerlo con una agrupación de 5 puntos altos, aunque admite variaciones: 3, 4, 5, 6 o incluso más varetas, según el volumen que busques en tu diseño o lo que indique el patrón.
Para arrancar con un punto bodoque clásico necesitas una base. Por ejemplo, una cadeneta con un par de vueltas de puntos bajos. Al inicio de la vuelta del bodoque se sube con tres cadenetas de altura más una cadeneta adicional. A continuación saltas un punto sin tejer y en el punto siguiente montas el grupo de puntos altos, por ejemplo cuatro varetas, cerrando cada uno de ellos de forma individual. Y aquí está la clave que lo distingue de otros puntos: no se dejan a medio cerrar en la aguja como se haría en una piña, cada vareta se cierra completa por separado.
El cierre es el paso característico, el momento donde la magia ocurre. Una vez tejida la última vareta, alargas la hebra del último bucle que queda en la aguja y sacas la aguja de ese punto, cuidando de que la lazada no se deshaga. Después introduces la aguja en el primer punto alto del grupo (contando hacia atrás desde el bucle suelto, normalmente cinco puntos si tejiste cinco varetas), enganchas la lazada suelta del último punto y la pasas a través del primer punto alto, cerrando ambos con un punto raso.
Al cerrar el primer punto alto con el último, los puntos del grupo se doblan y se forma la bolita característica. Para asegurar el punto y que no se deshaga, tejes a continuación una cadeneta. El relieve del bodoque queda en el lado derecho del tejido. Si quieres que la bolita sobresalga por el revés, introduces la aguja por el primer punto desde detrás hacia delante y pasas la hebra suelta desde ese lado, de modo que el tejido se doble hacia atrás.
Un detalle que muchos principiantes pasan por alto: el punto terminado no muestra su aspecto definitivo hasta que tejes el punto siguiente sobre la base. Si tejes un punto bajo en el punto contiguo, el bodoque quedará más pronunciado y redondeado; cuanto más largo sea el punto que tejes a continuación (por ejemplo un punto alto), más plano quedará, y cuanto más corto, más sobresaldrá. Por eso es fundamental tejer siempre un punto de separación después de cada bodoque para que la forma se asiente.
La separación entre bodoques también importa. Entre uno y otro es recomendable dejar un espacio de una cadeneta y un punto sin tejer en la base, para que los relieves queden bien separados y definidos. También puedes empezar la vuelta directamente con un punto bodoque en lugar de dejar hueco, o tejer los bodoques solo en las vueltas impares y volver en las pares con puntos bajos, lo cual cambia por completo el dibujo de la muestra.
En las vueltas siguientes, los bodoques se tejen picando por dentro del hueco que ha quedado entre los puntos popcorn de la vuelta anterior. Esto produce un efecto escalonado muy decorativo. El punto se puede picar en un punto de base o en un espacio entre puntos, y ambas variantes dan resultados ligeramente distintos, así que conviene hacer pruebas para encontrar la que mejor se adapte a tu patrón.
Para tejer el punto necesitas dominar varias técnicas básicas que funcionan como cimientos:
- Nudo deslizado o punto raso: para cerrar y unir
- Punto cadena (cadeneta): para subir altura y separar
- Punto bajo: para la base y separaciones
- Punto alto (vareta): el corazón del bodoque
El punto alto se hace haciendo una lazada, pasando la aguja por el punto indicado, enganchando la hebra y pasándola por el punto atravesado (quedan tres bucles), luego una lazada que se pasa por los dos primeros bucles (quedan dos) y otra lazada que se pasa por los dos últimos (queda un bucle). Este ciclo se repite cinco veces en el mismo punto de base para formar el bodoque estándar.
No hay que confundir el bodoque con otros puntos de relieve redondeado. El punto puff, el punto garbanzo, el punto avellana, el punto piña o el punto burbuja producen un volumen parecido, pero su realización es distinta. En la piña, por ejemplo, los puntos altos se dejan a medio cerrar en la aguja y se cierran todos juntos al final; en el bodoque, cada vareta se cierra de forma individual y solo se unen el primero y el último. Esa diferencia es lo que le da su curva tan particular.
Un aspecto práctico: el bodoque consume más hilo que los puntos básicos, porque concentra varias varetas en un solo punto de base. Si vas a introducirlo en un proyecto grande, conviene calcular una mayor cantidad de lana o algodón. También influye el grosor del material y el tipo de vareta empleada: se pueden usar varetas simples, medias varetas, varetas dobles o triples, y el tamaño final del bodoque variará según el hilo, la aguja y el tipo de punto elegido.
Este punto es muy versátil y combinable. Se puede tejer entre puntos altos o entre cadenetas, en grupos, en filas, formando dibujos, alternando colores en las hileras para resaltar los motivos. Es ideal para dar textura a mantas, jerseys, bufandas, gorros, bolsos, almohadones, prendas de vestir, guardas decorativas, carpetas y tapetes. Combinado con otros puntos logra tramas muy bonitas, originales y vistosas.
“Teje siempre un punto bajo de separación tras cada bodoque: sin él, la bolita no forma su curva redondeada definitiva.”
Dato clave