Cómo Hacer Punto Bajo en Crochet: La Técnica que Abre Todas las Puertas del Ganchillo
El punto bajo es, sin ninguna duda, el punto más básico, pequeño y compacto del crochet. En algunas regiones se le llama también punto raso o medio punto, pero el resultado es idéntico: una malla densa, firme y cerrada que se convierte en la base de prácticamente cualquier proyecto de ganchillo. Es el paso natural que viene después de la cadeneta de inicio, y constituye la columna vertebral de los amigurumis, los bolsos, los posavasos, las mantas infantiles y un sinfín de labores donde lo que se busca es un tejido uniforme, sin huecos y con acabado limpio.
Antes de lanzar la primera hebra conviene preparar bien los materiales. No se trata de capricho: un hilo adecuado y una aguja acorde marcan la diferencia entre una experiencia fluida y una tarde de frustración. Para quien empieza, lo ideal es un hilo de grosor medio, tipo DK o Sport, acompañado de una aguja de crochet de unos 7 mm. Se suman tijeras, marcadores de punto y, si es posible, un poco de paciencia. Los colores claros y lisos son los grandes aliados del principiante, porque permiten ver con claridad la estructura de cada malla y localizar con precisión dónde debe entrar el ganchillo. Con hilo negro o muy oscuro, en cambio, es mucho más fácil perderse y equivocarse.
La preparación previa tiene un paso clave: la cadeneta de inicio. Hacerla de la longitud deseada, con una tensión regular y sin apretar en exceso, facilita enormemente que la primera hilera de puntos bajos salga uniforme. Vale la pena dedicar unos minutos a hacerla bien, comprobando que el ganchillo encaja con el grosor del hilo, antes de lanzarse a tejer el primer punto bajo.
Y ahora, los pasos. Aquí van numerados, como debe ser una guía:
1. Insertar el ganchillo en la segunda cadeneta contando desde la aguja. La primera cadeneta queda como punto de subida, que sustituye al primer punto bajo de la vuelta.
2. Coger hebra: se pasa el hilo que viene del ovillo por encima del ganchillo, se engancha con la punta de la aguja y se extrae a través de la cadeneta. En ese momento quedan dos bucles sobre el ganchillo.
3. Volver a coger hebra con el ganchillo y extraerla a través de los dos bucles. Los dos bucles se cierran en un solo movimiento y queda un único bucle en la aguja. Eso es un punto bajo terminado.
4. Repetir el ciclo punto tras punto: introducir, coger hebra, sacar, volver a coger, pasar por los dos bucles, hasta el final de la fila.
5. Al terminar la vuelta, girar la labor y repetir los mismos pasos en la siguiente hilera.
Una nota importante sobre la estructura del punto. Habitualmente los puntos bajos se tejen a través de las dos hebras del punto de la hilera precedente. Si se trabaja solo en la hebra posterior, solo en la delantera, o en ambas, se obtienen texturas y estructuras visiblemente diferentes. Si el patrón no dice nada concreto, lo estándar es tejer a través de las dos hebras.
En los patrones escritos es muy común ver la indicación de sustituir el primer punto bajo de cada hilera por una cadeneta de subida. Esa cadeneta cuenta como un punto bajo. Por eso las instrucciones que dicen "desde la segunda cadena desde el ganchillo" incluyen la primera cadeneta como primer punto, y esa nomenclatura es una fuente habitual de confusión entre quienes están aprendiendo.
“Si el patrón no indica lo contrario, el punto bajo se teje siempre a través de las DOS hebras del punto de la hilera anterior.”
Dato clave