Cómo hacer punto atrás en crochet: guía completa paso a paso
El punto atrás es uno de esos puntos de crochet que, una vez lo dominas, te abre un mundo completamente nuevo en tus proyectos de ganchillo. Se trata de un punto pensado para crear un tejido denso, compacto y resistente, ideal para prendas que necesitan cuerpo: bufandas que aguanten el viento, gorros que no se deformen con el uso, chaquetas con estructura. Y aunque al principio puede parecer más complicado que un punto derecho básico, con práctica y paciencia se convierte en una herramienta fija en tu caja de herramientas tejedoras.
Lo que hace especial al punto atrás es la dirección en la que se trabajan los puntos. Mientras un punto derecho tradicional se teje siempre en el mismo sentido, aquí alternas filas en direcciones opuestas, y eso es exactamente lo que le da esa consistencia tan característica al tejido. Es una diferencia sutil pero enorme en el resultado final.
Antes de lanzarte a tejer, conviene tener unas habilidades básicas previas. No hace falta ser experta, pero sí tener soltura con puntos derechos y puntos inversos. Practicar con un gancho de prueba y un hilo que no te importe arruinar es una recomendación muy sensata para las primeras filas. Así evitas frustraciones cuando la técnica no sale a la primera y no dañas el material del proyecto definitivo.
Los materiales necesarios son sencillos, y eso es parte de la gracia de este punto:
- Gancho de crochet del tamaño adecuado para el grosor del hilo que vayas a usar.
- Hilo de calidad acorde con la labor, ya que la calidad del hilo influye directamente en la regularidad de los puntos y en el aspecto final.
- Agujas de hacer punto (opcional), útiles para rematar extremos.
- Bloque de puntos (opcional), para fijar el tejido una vez terminado.
El paso a paso básico del punto atrás es más sencillo de lo que parece. Empiezas haciendo un punto derecho en el primer punto de la fila. Luego insertas el gancho en el segundo punto y haces otro punto derecho allí. Repites la operación en el tercer punto y sigues con puntos derechos en cada punto hasta llegar al final de la fila. Este recorrido uniforme en una sola dirección es lo que construye la densidad del tejido.
Al terminar la fila, giras el trabajo y empiezas a tejer en dirección contraria. Aquí entran los puntos inversos: un punto inverso en el primer punto, insertas el gancho en el segundo y continúas con puntos inversos hasta el final de esa fila. Esa alternancia de filas en direcciones opuestas es, literalmente, la esencia del punto atrás. Sin esa inversión, no tienes punto atrás.
Para que lo veas claro en una tabla comparativa:
| Aspecto | Punto derecho | Punto atrás |
|---|---|---|
| Dirección del tejido | Una sola dirección | Direcciones alternas opuestas |
| Densidad del tejido | Media | Alta, compacta y resistente |
| Uso típico | Tejedos ligeros, mantas suaves | Bufandas, gorros, chaquetas, bolsas |
La diferencia principal entre punto atrás y punto derecho está en esa dirección de trabado. Los puntos se trabajan en sentido contrario, y eso produce un tejido más denso, más firme, que aguanta mucho mejor el uso continuado. Es la razón por la que para una bufanda de invierno conviene elegir punto atrás y no un punto simple: necesitas que la prenda mantenga su forma semana tras semana.
Y no te quedes solo con lo básico. El punto atrás se personaliza de muchas formas: hilos de colores distintos, texturas variadas, ganchos de tamaños diferentes, puntos combinados para lograr efectos únicos. También puedes añadir bordados o apliques al proyecto terminado para darle un toque extra. La mecánica es la misma, pero el resultado visual puede ser completamente distinto.
“El punto de relieve trasero, la variante más asociada al punto atrás, se teje insertando el gancho de atrás hacia adelante alrededor del cuerpo del punto alto anterior.”
Dato clave