Cómo hacer 5 cocos con hilo: la guía completa para dominar el juego de cordel
El juego de los cocos con hilo es una de las figuras más queridas dentro de los juegos de cordel, un pasatiempo que ha cruzado culturas, continentes y siglos. En Japón lo llaman string figures, en inglés cat's cradle, y en gran parte del mundo hispano simplemente los cocos. El objetivo es crear una secuencia de figuras encadenadas en un bucle de hilo, usando los dedos de ambas manos como soporte.
Para hacer los cinco cocos necesitas un bucle continuo de hilo, sin nudos visibles. La regla práctica más habitual es la siguiente: toma el extremo del hilo con una mano y, con la otra, enrolla el hilo desde la mano alrededor del codo doblado unas dos veces y media. Luego cortas y atas los extremos formando un círculo. Otra medida muy usada es sujetar el extremo entre el pulgar y el borde de la palma y envolver el hilo holgadamente alrededor de la palma (sin incluir el pulgar) ocho veces, cortar y unir.
Si no tienes un hilo continuo preparado, puedes atar los dos extremos con un nudo cuadrado y recortar las sobras. Con el tiempo, conviene conseguir un bucle sin nudos para que las transiciones queden limpias y los cocos se formen sin trabas.
En cuanto al material, el nylon trenzado es la opción estrella: desliza entre los dedos con suavidad, no se enreda y produce figuras muy definidas. Un sedal de nylon trenzado resistente funciona de maravilla. También puedes usar hilo de algodón grueso o lana, aunque deslizan peor. Evita hilos demasiado finos que se clavan, y también demasiado gruesos que no permiten separar las hebras.
La tensión es la clave absoluta. Después de cada paso debes separar las manos para poner el hilo tenso. Un hilo tenso da visibilidad clara de cada hebra y produce figuras nítidas. Si el hilo queda flojo, los cocos se deforman y la figura se deshace. Eso sí: el hilo debe estar ajustado en las manos, nunca demasiado apretado, porque cortaría la circulación.
La disposición inicial es la llamada Abertura A, punto de partida de casi todas las figuras. Coloca el bucle alrededor de ambas manos de modo que el hilo pase por la parte exterior de los pulgares y de los meñiques, y atraviese las dos palmas por encima de los tres dedos interiores (índice, medio y anular). Una forma sencilla de colocarlo: sostén el bucle con una mano, mete el pulgar y el meñique de la otra dentro del hueco, repite con la segunda mano, separa para tensar y las manos quedan completamente ensanchadas.
Desde la Abertura A se jalan los hilos de las palmas. Con el hilo tenso, el índice derecho pasa por debajo del hilo de la palma izquierda y se jala hacia la derecha. Después el índice izquierdo hace lo mismo sobre la palma derecha, justo por debajo del índice derecho, y se jala hacia la izquierda. El orden no importa: la formación resultante es idéntica. Quienes tienen manos pequeñas logran mejor resultado usando los índices en lugar de los medios.
Con las manos separadas lo más que el hilo permita, dedos apuntando hacia arriba, separados, y palmas mirándose entre sí, tienes la posición base. Aquí nace la cuna o cocos, la base de toda la serie de cinco.
Para pasar de la cuna a la siguiente figura, pellizca con pulgar e índice los dos puntos donde el hilo forma una X en cada lado. Separa las manos hasta dejar el hilo tenso. Orienta los dedos hacia abajo por los lados y recoge las hebras hacia arriba por el centro, tirando muy suavemente mientras el compañero suelta su figura. Al extender las manos aparece la siguiente figura.
La secuencia clásica encadena figuras sin cortar el hilo: de la cuna se sale al pesebre, a las velas, al ojo del gato, a los diamantes, a los peces en el plato. Cada paso es una transición de dedos a dedos que transforma una figura en otra. Solo hace falta memorizar los pasos de cada transición, que es precisamente la parte más divertida del juego.
“La tensión del hilo es lo más importante: separa las manos tras cada paso para que los cocos queden nítidos y no se deformen”
Dato clave