Cómo coser una tira bordada: guía completa paso a paso
Coser una tira bordada (también llamada cinta bordada, cenefa o galón) es una de las técnicas más utilizadas en costura decorativa, en la confección de ropa infantil, en la restauración de prendas o en la creación de complementos. Antes de empezar, es fundamental que prepares todos los materiales: la tira bordada, la tela base, hilos que coincidan en color con la zona donde vayas a coser (no con el bordado, sino con la tela o con el fondo de la tira), una aguja fina (tamaño 60/70 para tejidos ligeros o 80/90 para medianos) y, si usas máquina, un pie de presión adecuado.
El primer paso es planchar la tira bordada por el revés a temperatura baja (sin vapor directo sobre el bordado) para eliminar cualquier arruga. Si la tira viene enrollada desde la tienda, déjala descansar 24 horas sobre una superficie plana antes de cortarla. Coloca la tela base sobre una mesa de trabajo limpia y alinea la tira bordada en la posición deseada. Fíjala provisionalmente con alfileres perpendiculares a los bordes de la tira, espaciados cada 2-3 cm, para que no se desplace durante el cosido.
Existen varias técnicas según el resultado que busques. Si quieres que el bordado quede visible y la tira asiente plana, la técnica más sencilla es la puntada recta a 1 mm del borde por el derecho, cosiendo solo el lado interior de la cinta (el que queda contra la tela). Si la tira tiene dos lados decorados, puedes coser por el centro con una puntada recta o un puntada zigzag muy estrecha (ancho 1-2 mm) para sujetar ambos lados sin dañar el hilo del bordado.
Para tejidos gruesos como denim, lino o algodón pesado, la puntada ideal es una puntada recta con largo de 2,5-3 mm, ya que las puntadas cortas pueden perforar en exceso el tejido y dejar agujeros visibles. En tejidos finos como seda o popelín, reduce el largo a 1,5-2 mm y usa una aguja más fina (60) para no rasgar la tela. Si trabajas a mano, la puntada de cerrarlímites (blind stitch) es la más recomendada: pasa la aguja por el borde de la tira y atrapa solo un hilo de la tela base, de modo que desde el derecho solo se vea una pequeña 'x' cada par de centímetros.
Un truco muy útil es cortar la tira bordada con tijeras de zigzag o de púas para que el borde no se deshilache antes de coserla. Si la tira tiene un fondo de tela (tipo encaje con base) puedes coser directamente; si es un galón sin fondo (solo hilos bordados sobre red), refuerza el centro con una tira de tul o organza de la misma anchura antes de fijarla a la prenda.
Cuando llegues a una esquina o curva, haz pequeñas incisiones en diagonal en el canto de la tira (no cortando el bordado) para que se adapte sin arrugas. Pivota con cuidado manteniendo la aguja hundida en la tela. Si la curva es muy cerrada, corta la tira a 45° en la esquina y dobla los extremos como si fuera un forro de manga.
Para rematar el inicio y el final de la tira bordada, dóblalo hacia el revés unos 5-7 mm y cóselo con puntadas invisibles a mano o con la puntada 'overlock' de la máquina. También puedes doblar los extremos sobre sí mismos y coserlos con una puntada en zigzag muy corta para ocultar el corte.
Si la tira bordada va a ir en una costura lateral o en un dobladillo, cóselo antes de cerrar la costura: coloca la tira contra el margen de costura, pliega el dobladillo por encima y cose todo junto con la puntada de acabado. Esto deja la tira perfectamente integrada y evita bordes sueltos.
Por último, tras terminar el cosido, plancha por el revés con un paño de algodón entre la plancha y la tela para asentar las puntadas sin aplastar el relieve del bordado. Unas gotas de almidón ligero sobre la tela base (nunca sobre el bordado) ayudan a que la costura quede más firme y profesional.
Para tejidos elásticos, sustituye la puntada recta por un overlock o triple punto; la puntada normal romperá la costura al estirar la prenda.
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