Cómo ahorrar impuestos en una herencia: Claves y estrategias
El pago del impuesto de sucesiones suele ser una de las preocupaciones económicas más significativas que enfrenta una familia tras el fallecimiento de un ser querido. Para reducir esta carga, es fundamental comprender que este tributo es de carácter autonómico, lo que significa que las reglas, bonificaciones y deducciones varían enormemente dependiendo de la comunidad autónoma en la que resida el causante o donde se ubiquen los bienes. La primera y más potente estrategia para ahorrar impuestos es aprovechar las deducciones por parentesco. La mayoría de las comunidades ofrecen un incremento sustancial en el tramo mínimo exento si el heredero es hijo, nieto o cónyuge, en comparación con un hermano o un amigo. Además, muchas regiones aplican bonificaciones adicionales si el heredero tiene más de 65 años, lo que puede reducir la base imponible de forma drástica. Es crucial revisar la normativa específica de tu región, ya que, por ejemplo, en comunidades como Cataluña o Madrid las deducciones para hijos son mucho más generosas que en otras zonas, permitiendo a veces eximir por completo el pago del impuesto si el valor de la herencia no supera cierto umbral. No olvidemos tampoco la deducción por vivienda habitual, que permite eximir de impuestos hasta un 95% del valor del inmueble si el heredero es cónyuge, descendiente o ascendiente y se compromete a vivir en esa vivienda durante un periodo determinado, generalmente cinco años.
“Donar bienes más de 5 años antes de fallecer suele eximirlos del pago del impuesto de sucesiones.”
Dato clave