Cómo ahorrar con el aire acondicionado: estrategias prácticas
El uso eficiente del aire acondicionado es clave para mantener la comodidad en casa sin que esto se traduzca en una factura eléctrica desorbitada. Una de las primeras medidas que debes tomar es ajustar la temperatura ideal, que los expertos recomiendan situar en torno a los 26 o 27 grados centígrados. Mantener esta temperatura, junto con un diferencial de máximo cinco grados respecto al exterior, permite al equipo trabajar de manera más estable y menos agresiva. Además, es fundamental aprovechar la inercia térmica de tu hogar, programando el equipo para que se active antes de llegar a casa o antes de dormir, evitando así un uso continuo innecesario durante las horas valle donde el precio de la energía suele ser más bajo. No olvides cerrar bien puertas y ventanas cuando el sistema esté en funcionamiento para evitar fugas de aire frío y forzar al compresor a trabajar el doble. El uso combinado con ventiladores de techo es otra táctica brillante, ya que el movimiento del aire da una sensación térmica más fría, permitiéndote subir la temperatura del termostato un par de grados sin perder confort.
“Los filtros sucios aumentan el gasto eléctrico hasta un 15 por ciento.”
Dato clave